- Lavar a mano con agua fría y jabón suave.
- No frotar ni restregar sobre superficies ásperas.
- Evitar el roce constante con superficies rugosas.
- No dejar en remojo.
- No retorcer al escurrir.
- No planchar.
- Lavar a mano con agua fría y jabón suave.
- No frotar ni restregar sobre superficies ásperas.
- Evitar el roce constante con superficies rugosas.
- No dejar en remojo.
- No retorcer al escurrir.
- No planchar.